Tras perseguirlo, se lo despacharon

hace 4 semanas
ejecdutado

Erick ‘A’ quedó con la cabeza destrozada debido a la ráfaga de un fusil de asalto AR-15, mientras su acompañante salió ilesa.

Redacción/De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Con al menos cuatro plomazos en la ‘tatema’ fue ejecutado un paisano que circulaba a bordo de un Seat Córdova rojo, el cual fue perseguido por hombres armados, quienes lo alcanzaron casi en la esquina de las avenidas Isla Hawai con Obsidiana, de la supermanzana 251.

Ayer, aproximadamente a las 7:00 de la tarde, los ocupantes de un Chevrolet Chevy blanco y una motocross siguieron  de cerca y le  echaron plomo a una pareja que viajaba a bordo de un Seat Córdoba rojo, placas ZAl-60-64.

Con la desesperación de sentir que le pisaban los talones, el conductor del Seat tomó la avenida Isla Hawai hacia una zona sin salida, donde sus atacantes descargaron un arma larga AR-15, con la que le destrozaron el cráneo y lo enviaron a los brazos de San Pedro.

Testigos refirieron que el occiso, identificado como  Erick ‘A’, de 23 años, de ocupación albañil, viajaba con una mujer que resultó ilesa, quien al ver que le habían dado ‘cranky’ a su ‘mariachi’ aplicó la de ‘patitas pa’ que las quiero’ y se retiró de la escena.

Luego de varios minutos, cuando la paisanada ya le había tomado un monton de fotos al difunto, arribaron los ‘polifederales’ para acordonar el área y solicitar la presencia de paramédicos, quienes solo corroboraron el fallecimiento.

‘Pitufos’ municipales, en el fraccionamiento Nikté, lograron echarle el ‘guante’ a dos morros identificados como Álvaro ‘N’ y Mario ‘N’, de 18 y 23 años, respectivamente, quienes se desplazaban a bordo de una motocross amarilla, lámina 4F7ZB de la Ciudad de México, los cuales portaban un pavorosa ‘mata paisanos’, por lo que se investiga su participaron en dicha ejecución.

En el lugar de los hechos quedó abandonado un Chevy blanco, como el que persiguió al occiso, pero hasta el cierre de edición no se había determinado si era el involucrado en el crimen.

Cuando el ‘señor sol’, había dejado de alumbrar, peritos criminalistas llegaron para levantar casquillos y posteriormente trasladar el cadáver a la morgue.