Sin rayas y vida lo dejaron

hace 1 semana

Sujeto conocido como ‘El Tigre’ fue asesinado a plomazos en la supermanzana 99.

Redacción / De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Par de balazos fueron suficientes para mandar al otro barrio y sin retorno a un vato en la supermanzana 99, donde gatilleros abrieron fuego en contra del tipo, a quien abandonaron a su suerte a eso de las 8:00 de la mañana.

Tres balazos se escucharon cerca de la calle 107, en las inmediaciones del 64 Batallón de Infantería y a escasos metros de la avenida José López Portillo, donde vecinos pidieron paro a la ‘liga de la justicia’, quienes al llegar confirmaron que en efecto ahí había un tipo tirado en un charco de sangrita.

Los maleantes, según testigos, iban a bordo de un coche compacto e interceptaron a su víctima, la cual caminaba sobre la banqueta como si nada, quien recibió tres disparos, de los cuales dos lo alcanzaron, pero uno más hizo blanco en su cabeza y lo mató de manera casi instantánea.

Jesús Alberto Alejandro Canul, conocido como ‘El Tigre’, salía de su turno como custodio del Centro de Reinserción Social (Cereso), cuando la Catrina lo tomó de la mano y se lo llevó a sus dominios, cayó inerte sobre la acera en un charco de sangre ante la mirada atónita de algunos colonos, quienes rápidamente fueron con el chisme a las autoridades policiacas.

Cuando los cuerpos de emergencia arribaron solo confirmaron que ‘El Tigre’ ya no rugía y no había mucho que hacer por él. Jesús Alberto vestía playera morada, pantalón negro y tenis blancos, cargaba en el hombro una mochila negra con la que al parecer intentó escudarse la cara, pero eso no evitó que los tiros de un arma lo alcanzaran y enviaran derechito con San Pedro.

La zona quedó resguardada por autoridades de la ‘polimunicipal’, quienes de boleto trazaron el acordonamiento para preservar la escena del crimen; minutos después agentes ministeriales llegaron y localizaron tres casquillos percutidos de un arma calibre 9 milímetros.

Personal de la Ministerial llegó a hacerse cargo del hecho y más tarde hicieron su arribo los chicuelos del MP, quienes tras valorar la situación ordenaron el levantamiento del cuerpo y su envío al anfiteatro para la necropsia de rigor.