Lo mandan al otro barrio de un tiro

hace 4 meses
El encargado de una barbería fue asesinado de un tiro por un solitario sicario que entró al changarro preguntando por él.

El encargado de una barbería fue asesinado de un tiro por un solitario sicario que entró al changarro preguntando por él.

Luis Hernández / De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Por un balazo en la cabeza colgó los tenis un ‘cubanawer’ ayer en la tarde, cuando un solitario sicario llegó hasta su changarro sobre la avenida Cobá, y sin decir ‘agua va’ hizo rugir su tartamuda para después escapar de la zona sin problema alguno, pues mientras la justicia se enredaba en sus cintas de acordonamiento, el malandro escapó bien ‘tranquis’.

Las ‘nenorras’ del 911 fueron alertadas a eso de las 3:30, de balazos en el interior de la barbería GoodFellas, ubicada en la supermanzana 22, entre las calles Alcatraces y Orquídeas, frente a las oficinas de la delegación del IMSS, por lo que ‘polis’ de todos sabores y colores las dejaron caer sobre dicha avenida.

Agentes federales fueron los primeros en llegar, por lo que se hicieron cargo de asegurar el área, para que los paramédicos de Jet Medical pudieran entrar a chambear; sin embargo, nada pudieron hacer por Francisco Javier Rivero, de 39 años, quien ya estaba en brazos de la huesuda, debido a un balazo que recibió en la cabeza, lo que le quitó la vida de manera instantánea.

Una vez confirmada la muerte del extranjero, que se supo llegó a Cancún hace apenas dos meses para chambear en ese negocio.

Los ‘poliministeriosos’ se quedaron a cargo, en compañía de los peritos forenses, quienes se pusieron a levantar los indicios, así como el cuerpo, el cual fue llevado al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.

Chismes que corrieron como pólvora en el lugar del ataque, fue que un ‘caón’ llegó solito a preguntar quién era el encargado del changarro, a lo que Javi le contestó “yo merengues, qué ‘pedro’ ese…”, sin imaginar que el ‘pelanaranjas’ sacaría una ‘trona’ y le dispararía en la mera ‘chompeta’, para luego irse con rumbo desconocido.

Los ‘curitos’ iguanas ranas atendieron a una mujer por crisis nerviosa, pero bastó el abrazo que alivia para que se tranquilizara, así que no ameritó traslado al hospital.