El niño hizo una pócima para convertirse en brujo y fue al cementerio de Tixkokob a tomar el brebaje; murió envenenado.

Jorge Moreno
YUCATÁN.- El martes pasado estuve en el panteón del municipio de Tixkokob dándole seguimiento a una investigación de la cual ya hemos hablado en varias ocasiones. Me refiero al caso del “niño brujo del cementerio”, solo que en esta ocasión hice algo diferente, entré solo, a la media noche y usé una técnica que me recomendó un investigador paranormal español: jugar el juego de “1, 2, 3”.

¿En qué consiste ese juego y cuál es su objetivo? En primera instancia, para los que no recuerdan este caso les resumiré que es una investigación que inicié desde hace ocho años, en ese cementerio, en donde en los años setentas se murió un niño que quería ser “brujo” (para vengarse de sus compañeros de la escuela, pues siempre lo trataban mal).

Lo que ocurrió fue que encontró un libro de magia negra de su abuelo, hizo una pócima y se fue al cementerio de Tixkokob para tomar el brebaje, el cual supuestamente haría que cayera en un desmayo para después despertar siendo un hechicero, pero no lo preparó bien (afirman que le puso anticongelante de auto) y murió envenenado.

A partir de ese momento, muchas personas afirmaban ver el alma en pena de este niño deambulando en ese camposanto, no porque estuviera enterrado ahí, sino porque fue el sitio en donde murió.

Dicen que se aparece los días martes 13 de cada año (a veces esta fecha cae dos o tres veces por año) y he viajado a este sitio para tratar de obtener una evidencia del fantasma ya sea en vídeo, audio o foto, pero de las más de diez veces que he ido no se ha obtenido más que una o dos evidencias, aunque eso sí, tanto los que me han acompañado como un servidor sí lo hemos visto o escuchado.

El caso es que la semana pasada decidí hacer algo diferente, jugar el juego llamado “1, 2, 3”, el cual consiste en tener una cámara de video frontal (es decir en modo selfie), ir caminando por el cementerio, contar “1, 2, 3” y mover la cámara rápidamente hacia cualquier otro sitio y dejarla fija ahí un momento.

Se dice que cuando una persona está haciendo este juego, los espíritus de los niños se sienten atraídos y se irán acercando poco a poco, y al hacer un movimiento rápido de la cámara, éstos se pueden captar.

Otro de los requisitos para este juego es que se debe hacer de preferencia poco antes de la media noche y en una fecha de aniversario significativa para el alma en pena que se trata de contactar, de ahí que escogimos el martes 13.

Checando la grabación de la cámara al día siguiente, pude notar que en al menos cuatro ocasiones se escuchan voces de otras personas cerca de mí y sombras raras, pero cuando hice esto estaba completamente solo y el panteón ya no estaba abierto al público (y dejé un sensor de movimiento en la entrada para registrar si alguien entraba).

De hecho, subí el vídeo a mi canal de youtube y algunas personas al verlo comentaron que en determinados minutos también se escuchaban voces que yo en primera instancia no noté, lo cual ya estoy analizando. Si quieres ver el vídeo puedes buscarlo como: “Jugué este juego en el cementerio a la media noche ¿tú te atreverías?”.

DEJA UN COMENTARIO

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí