En el Museo Paranormal de Mérida existe un área denominada el santuario de los duendes.

Agencia
YUCATÁN.- En el tema paranormal la gente casi siempre le teme a lo desconocido, por ejemplo si de pronto alguien ve una silueta caminando o que se mueve un objeto, gritará o saldrá corriendo, pensando en que ese “ente” le quiere hacer daño, cuando en ocasiones puede ser todo lo contrario.

Esto lo mencionamos porque nos mandó un correo electrónico la señora Karla Celis, asidua lectora de la sección de Enigmas y oriunda del fraccionamiento Pacabtún de la ciudad de Mérida, quien nos pidió que hablemos sobre los “duendes malos” y las cosas “malignas” que han hecho.

Y es que en internet circulan varios videos de presuntos duendes que acechan y aterrorizan a las personas que los han visto, y es que un común denominador en estos vídeos más allá de ser verdaderos o falsos es el temor de la gente o el miedo, como si estos fueran a hacerles daño cuando en realidad es todo lo contrario.

Los duendes existen en nuestro planeta desde hace cientos de años, y dependiendo de las región en donde se encuentren, se les pueden llamar elfos, trolls, gnomos, aluxes, entre otros; en términos generales todos tienen el mismo objetivo, cuidar la selva, el bosque o el monte o bien, la casa, terreno, hacienda o quinta en donde se encuentren.

Para que estos cobren vida y realicen esas tareas, deben estar ritualizados por especialistas, en el caso de la península de Yucatán los encargados de esto son los sacerdotes mayas, conocidos como “H Men” quienes les dan vida propia a los aluxes.

En el Museo Paranormal de Mérida existe un área denominada el santuario de los duendes, hasta octubre de 2018 había 65 de éstos, la mayoría los han donado personas que los adquirieron, los ritualizaron pero se olvidaron de ponerles sus ofrendas, y por ello, estos empezaron a moverse, a cambiar de lugar o hacer travesuras; y es que la experiencia de ver a uno de estos seres cobrar vida propia puede ser traumática, por ese motivo prefieren tirarlos, donarlos a sus amigos o conocidos o bien traerlos al museo.

En el santuario de los duendes hay trolls, elfos, gnomos, kremsys y aluxes provenientes de al menos diez estados de la república mexicana y del extranjero, a cada uno de ellos se les da de forma mensual sus ofrendas tales como agua, vino, wiskhy, aguardiente, miel, galletas, cigarros, entre otros.

Y aunque varios de estos pueden tener un rostro maléfico, en realidad sirven para proteger el sitio en donde se encuentren, pueden percibir la mala vibra o malas intenciones de las personas o intrusos y son capaces de espantarlos o sacarlos.

Un caso curioso ocurre con Barden, un duende con apariencia malévola que fue traído del mercado de sonora o mercado de los brujos en la Ciudad de México, el cual le perteneció al hechicero cubano Mateo Barden, y esta trabajado con magia blanca al grado de que se afirma que es de buena suerte tomarse una foto con él, cosa que hacen incluso los niños que acuden a visitarlo al museo.

Si tú quieres tener un duende que cuide tu casa y te proteja, te recomendamos los “kremsy”, los cuales no requieren de muchos cuidados y son muy efectivos; lo que si te recomendamos es que si has adquirido algún duende ritualizado y por algún motivo ya no lo puedes atender, dónalo a alguien que si lo quiera pues a final de cuentas si sólo lo arrumbas en una bodega o lo tiras a la basura, te podrías llevar una sorpresa.

Con información de De Peso Yucatán.

DEJA UN COMENTARIO

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí