Casi chupan faros

hace 4 días
Una parejita motorizada que viajaba a toda velocidad y pasada de copas, derrapó en el Bulevar Aeropuerto cuando el conductor perdió el control, por lo que ahora se encuentra en el hospital donde buscan a sus familiares.

Una parejita motorizada que viajaba a toda velocidad y pasada de copas, derrapó en el Bulevar Aeropuerto cuando el conductor perdió el control, por lo que ahora se encuentra en el hospital donde buscan a sus familiares.

Adrián Puc / De Peso

COZUMEL, Q. Roo.- Por conducir como alma que lleva el diablo, una parejita terminó su parranda con los cueritos embarrados en el pavimento del Bulevar Aeropuerto al derrapar su moto; por suerte vivieron pa’ contarlo, aunque el conductor se encuentra grave por lo que se inició una campaña en redes sociales para buscar a sus familiares.

Cerca de las 2:30 de la madrugada de ayer, la pareja transitaba de oriente a poniente a bordo de una motocicleta Honda Econopower roja con matrícula VAP6V sobre el Bulevar Aeropuerto; sin embargo, debido al exceso de velocidad y el estado etílico en que se encontraba el conductor, perdió el control y derraparon aproximadamente cinco metros hasta quedar sobre la Quinta avenida y Rafael E. Melgar, bastante magullados.

Los ‘tórtolos’ fueron atendidos por los ‘curitos’, pero el conductor fue quien resultó el más amolado porque lo trasladaron en código rojo e inconsciente al hospital, además de perder al menos tres dientes.

Los ‘tranchos’ se llevaron la yegua metálica al corralón para el deslinde de responsabilidades.

De acuerdo con datos filtrados en el nosocomio, el sujeto dijo llamarse Erick Yam Ávila, por lo que se busca a sus familiares para que aporten los datos necesarios por los estudios que necesitan realizarle.

Rodolfo ‘B’ conducía un Volkswagen Vento y a la altura del kilómetro 236 del tramo Tulum-Playa del Carmen acabó en el carril contrario, luego de ser golpeado por una troca.
Fuerte ‘A-Ventó-n’

Debido a que perdió el eje delantero de su mototaxi, un ‘ñor’ terminó ‘polimadrificado, tras dar varias vueltas en el aire antes de azotar su puerquecito en la carretera a Subteniente López.
¡’Eje-le’, se la partió!

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