Tuvo suerte ‘Jaime’

hace 2 meses
Para fortuna de Jaime Alonso Castillo Alvarez, el sicario que le tocó tiene mala puntería y de tres plomazos que le disparó, solo uno dio en el blanco.

Para fortuna de Jaime Alonso Castillo Alvarez, el sicario que le tocó tiene mala puntería y de tres plomazos que le disparó, solo uno dio en el blanco, después de discutir con él en su casa de la colonia irregular Cárdenas.

Luis Hernández / De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Par de chacales motorizados llegaron hasta un cantón de la colonia irregular Cárdenas y tras discutir con un chavo le soltaron tres plomazos, de los cuales solo uno dio en el blanco y mandó al hospital a la víctima, ayer a las 11:30 de la mañana.

‘Cuicos’ de todos los sabores y colores, así como ‘curitos’ de la Cruz Roja, fueron alertados de que en la supermanzana 235, manzana 8, sobre la avenida Costa Maya, un chavo había sido plomeado y requería ayuda urgente de la ‘liga de la justicia’.

‘Polis’ de la municipal confirmaron los hechos y minutos después arribaron los socorristas, quienes rápidamente empezaron a darle ‘apapachos’ que alivian al lesionado, identificado como Jaime Alonso Castillo Alvarez, de 24 años.

El herido fue llevado al Hospital General, donde se dijo que la lesión la tenía en el lado izquierdo del pecho con salida en la espalda, por lo que fue intervenido de urgencias y se reportó como estable.

Trascendió que durante el ataque, dos tipos a bordo de una ‘burrita’ tipo Cross llegaron a ver a la víctima, pero luego de algunos minutos el que iba como acompañante en la moto sacó una fusca y empezó a decir: “te acuerdas de mí, ca… nijo, te acuerdas”, y le soltó tres balazos pero solo uno lo tocó.

Aunque se peinó toda la zona, los ‘polipanzones’ no lograron ubicar a los presuntos responsables del fallido ataque.

Abuelito a bordo de una Toyota Hilux creyó que dos chavos en moto lo descontarían, luego que estos dañaron el espejo lateral de su troca.
Más vale pagar que sufrir

Un canijo reportó que habían secuestrado a su padre, pero los vecinos contaron la verdad a los uniformados y resultó que fue un berrinche familiar.
Nada de levantón, solo fue un berrinche

Cerrar