Electrizante final

hace 3 meses
Un pintor de brocha gorda fue a realizar una chambita en un cantón de la supermanzana 74, donde tuvo un electrizante final.

Un pintor de brocha gorda fue a realizar una chambita en un cantón de la supermanzana 74, pero al perder el equilibrio del segundo nivel se agarró de unos cables de alta tensión, electrocutándose y cayendo al suelo, donde quedó tendido sin vida.

Orville Peralta / De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Anselmo ‘N’, de 45 años, se fue a ganar la vida a un cantón de la supermanzana 74, en la colonia Lombardo Toledano, pero lo que jamás imaginó es que ahí se encontraría con el pase directo a las puertas de San Pedro, tras perder la vida después de electrocutarse y caer al vacío de manera atroz.

A las nenas del 911 les pasaron el pitazo del trágico desenlace de un pintor, pues la llamada refería que el hombre cayó de una altura de más de seis metros y quedó tendido en el piso, en un charco de sangre.

Uno de sus ‘cuadernos de doble raya’ quedó en shock cuando vio cómo su amigo cayó intempestivamente al vacío luego de recibir una fuerte descarga. El testigo contó que escuchó una explosión, luego un grito y seguidamente ya no vio a su cuate, quien estaba en el segundo nivel del chante, donde empezaría a pintar.

Una de las versiones indicó que Anselmo se puso en el límite del techo (donde casual los cables de alta tensión están muy cercanos) y evaluaba cómo empezaría.

Sin embargo, perdió el equilibrio y para evitar caer sus reflejos lo llevaron agarrarse de uno de los cables, por lo que recibió una severa descarga que lo mandó a precipitarse.

El hombre perdió de manera inmediata la vida y quedó tendido en el suelo; al lugar llegó personal de Bomberos y Policía Municipal; más tarde apareció la Ministerial para hacerse cargo de lo ocurrido.

Un abuelito que se dirigía a pie a su cantón, luego de salir de la chamba, fue impactado cuando cruzaba el Bulevar Playa del Carmen.
La Catrina lo agarró a la mitad

Un compa que ya estaba babeando por llegar a su almohada pa’ dormir después del pachangón pestañeó y se embarró en un cedro.
‘Cedró’ en la máuser

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