Enigmas: le clavó una aguja a la Xtabay

hace 3 meses
Enigmas: le clavó una aguja a la Xtabay

Los que han visto a la Xtabay afirman que tiene los ojos blancos e hipnotiza a los hombres para que se le acerquen.

Jorge Moreno/De Peso
MÉRIDA, Yucatán.- En esta sección hemos hablado muchas veces sobre los orígenes de la Xtabay, así como diversas anécdotas y experiencias de la gente con relación a este ser “mitológico” del mayab; en esta ocasión les presentamos un nuevo relato de una situación un tanto peculiar que ocurrió en tierras yucatecas.

Hace varios años había un señor que le gustaba mucho tomar sus tragos, trabajaba en la industria salinera, específicamente en el poblado de Real de Salinas, pero vivía en Celestún (puerto ubicado a siete kilómetros); cuando salía de trabajar, en ocasiones se iba a la ría de su pueblo a seguir sacando sal.

Este don a quien llamaremos “Don Beto” cuando estaba borracho andaba con una aguja, como la capotera pero más grande, siempre la tenía en su cintura, pues con ella costuraba sus sacos y cuando terminaba su trabajo allí la guardaba y además la usaba por seguridad, ya que como habían muchos otros borrachitos con los que se iba a tomar sus tragos después del trabajo pensaba que le podía servir como arma de seguridad en caso de que hubiera un problema.

En aquellos años (los años sesentas), buena parte de Celestùn era monte y no había luz eléctrica, don Beto estaba de regreso a su casa medio pasado de copas y tomó un atajo entre los matorrales, cuando de pronto se le presentó la Xtabay; el señor la reconoció de inmediato, pues había escuchado muchos relatos de este mítico ser desde que era niño, ya que su papá y su abuelo la habían visto. Entonces, cuando vio que esta lo intentaba enamorar, de inmediato decidió adelantarse y tomar cartas en el asunto; recordó que tenía su aguja y cuando empezó a sentir una especie de hipnosis o letargo que le hacía meterse a una nopalera, la sacó y se la clavó en el pecho de esa mujer maldita.

Luego se fue corriendo y casi muerto del miedo pudo llegar a su casa y le contó lo sucedido a su esposa a quien le dijo que acaba de matar a una mujer.

-¿Cómo que acabas de matar a una mujer? le preguntó su esposa.

-Sí vieja – le respondió- la acabo de matar, me salió de una nopalera y me estaba empujando para que me asesine, estoy seguro de que era la Xtabay, entonces yo ataqué antes y la maté.

-¿Y con qué la mataste?

-Con qué más vieja, con mi aguja la grande- le dijo.

El se la pasaba contando a todos sus amigos lo que le acababa de suceder y al día siguiente fue con ellos al lugar de los hechos y fue tan grande se sorpresa tanto de él como de sus compañeros al ver que el nopal estaba chorreado y en el centro tenía clavado la aguja.

Algunos de ellos se burlaron y le dijeron que a lo mejor estaba tan borracho que en realidad tuvo una alucinación al ver la nopalera y por eso le clavó la aguja, sin embargo los más adultos le creyeron porque dijeron que ese era el modo de operar de la Xtabay, ya que te hipnotiza y aunque le claves un puñal, aguja o incluso le dispares, ella es inmortal y por lo tanto sólo las nopaleras, árboles de ceiba u otros matorrales que están ahí resienten las heridas del arma tal y como ocurrió una noche antes.