Mucho ruido y pocas nueces

hace 5 meses
El alarma de un chante en la colonia Proterritorio movilizó a los agentes, quienes al llegar vieron que fue mucho ruido y pocas nueces.

Agentes activaron sus ‘antenitas’ para detectar al enemigo cuando acudieron al llamado de unos vecinos de la colonia Proterritorio, quienes escucharon la alarma de una vivienda donde aparentemente había entrado un ‘jijo’ de su ‘Micky Maus’.

Pedro Hernández / De Peso

CHETUMAL, Q. Roo.- Autoridades policiales desplegaron una gran movilización en la colonia Proterritorio, luego de que se reportó al número de emergencias 911 que la alarma de una vivienda se había activado, por lo que se pensó que amantes de lo ajeno hacían de las suyas.

Los hechos se registraron ayer a las 12:30 de la madrugada, cuando varias personas lanzaron la señal de auxilio para solicitar apoyo policial en la avenida Corozal y Río Verde, pues dijeron que mientras se echaban una ‘pestañita’ escucharon que empezó a sonar la alarma de una casa y de inmediato salieron a ver qué ocurría; algunos de los vecinos se dieron ‘color’ que había una sombra en la parte trasera de la casa.

‘Matutes’ de la raza municipal fueron informados sobre lo ocurrido y de inmediato se trasladaron al lugar, donde se entrevistaron con una pareja que les corrió el chisme completito y pidieron a los agentes que ingresaran por su patio para checar el ‘merequetengue’ de la casa amenazada por posibles hijos del ratón Miguelito.

Los ‘polis’ ingresaron a la vivienda y realizaron una revisión del predio desde la barda, pero no encontraron nada.

Finalmente, los uniformados se retiraron ya que tampoco había nadie en la casa para que pudiera decirles si se perpetró el robo o no. Dieron indicaciones a los amables vecinos de comunicarse nuevamente si veían o escuchaban algo raro.

Dos chamacos fueron detenidos cuando le daban duro al 'churromois' en las inmediaciones de la supermanzana 514.
Duro le daban al ‘churromois’

Una nave Gol terminó pa' la chatarra luego de haberse dado tremendo golpe con una Van Turística.
‘Gol-pe’ de mala suerte

Cerrar