Desde prisión ha contribuido con casas productoras para la realización de narco-series mexicanas.

Redacción/ De Peso
TAMAULIPAS.- Este día te mostramos un poco de la vida de la famosa mujer conocida como ‘La Narcosatánica’. Detrás de aquella chica de clase media alta, con ojos verdes y estudios universitarios, se encontraba una personalidad fuerte dispuesta a matar, se trata de Sara Aldrete.

Fue sentenciada en 1989 a más de 600 años de prisión, acusada de ser parte de una banda delincuencial que fue apodada por la prensa como “Los narcosatánicos”, quienes presuntamente mataban a sus víctimas para cortarlas en pedazos y usar su sangre y algunas partes en rituales satánicos.

Sara tenía 28 años cuando conoció a Adolfo de Jesús Constanzo, alias “El Padrino”, un estadounidense de origen cubano que realizaba rituales con sacrificios humanos. Ella misma confesó que Constanzo le pareció un tipo interesante porque se dedicaba a la santería.

El caso salió a la luz en abril de 1989 luego de que David Serna, uno de los integrantes de la banda, fuera detenido en un operativo de rutina de la Policía Federal, quienes encontraron en su vehículo droga y un extraño caldero (una olla grande) con restos de sangre, corazones, y partes de columnas vertebrales, que eran parte del cuerpo del estudiante norteamericano Mark Kilroy, reportado como desaparecido mientras realizaba un viaje a México.

Serna dio pistas sobre la ubicación de la banda que operaba en el rancho Santa Elena, en Tamaulipas, a unos kilómetros de la frontera con Estados Unidos, donde la policía encontró enterrados los cuerpos mutilados de 13 víctimas a las que les habían sacado el corazón, el cerebro y partes de la columna vertebral que utilizaban para preparar un brebaje que usaban durante sus ceremonias de santería.

A partir de ese momento, la banda de Contanzo se convirtió en el grupo criminal más buscado en todo el país.

Durante cuatro semanas los integrantes de la banda, entre ellos Sara Aldrete, se escondieron en varios moteles de la capital mexicana mientras veían sus rostros expuestos en la televisión y los periódicos.

Convencida de que iban a matarla, Constanzo arrojó un papel a la calle por la ventana de la habitación que decía: “Por favor, llamen a la policía judicial y díganles que en este edificio están los que buscan. Díganles que tienen a una mujer como rehén. Se lo ruego, porque lo que más quiero es hablar, o matarán a la chica“.

Horas después hubo un tiroteo que duró 45 minutos en un departamento de la céntrica colonia Cuauhtémoc. Ella fue la única sobreviviente.
Fue acusada de encubrimiento, homicidio y asociación delictuosa.

De los tres cargos que la acusaron sólo fue encontrada responsable de encubrimiento. Las autoridades redujeron su pena de 647 años de cárcel a 50, de los cuales ya casi cumple 30.

Además de la publicación de su libro, ha colaborado con Argos –casa productora de narco series como El Señor de los Cielos y El Chema– en el guion para la serie Capadocia de HBO, que tiene como temática una cárcel de mujeres.

Con información de Infobae.

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