corsario
Disciplina y amor al deporte que llevó al oriundo del municipio de Hunucmá, Yucatán, a pulir de diamante en bruto hasta convertir en un bella joya a más de 40 luchadores.

Redacción/De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Después del sensible fallecimiento del ex luchador  Santiago Ortiz Quintal, mejor conocido como “El Corsario”, por un paro cardiaco el pasado lunes, gladiadores de Cancún reconocieron que el lugar que deja en el lucha libre nunca será llenado.

“Indudablemente se fue un grande del pancracio, un maestro que formó a más de 40 gladiadores, incluso a uno de los mejores rudos del estado Corsario Jr., pero que con su partida dejó un gran hueco que nunca será llenado”, expresó Taurus en la velación del primer ‘Corsario cancunense’, que se realizó en la Funeraria Jardines de Paz en esta ciudad, donde familiares, amigos y colegas de ‘Don San’, como le decían cariñosamente fue despedido en su última morada.

En el lugar, entre el ir y venir de coronas, así como también alcatraces, rosas blancas y lirios que con su movimiento parecían que también lloraban y acompañaban en su dolor a una nieta del ‘filibustero benitojuarense’, la cual en una esquina no encontraba consuelo, mientras lloraba, de sus ojos ya no salían lágrimas, porque ya no tenía más para derramar por la irreparable pérdida, Taurus recordó una anécdota del ‘Maestro’.

“En una ocasión en la Arena Silverio Pérez, cuando solo tenían seis meses de entrenamiento ‘Don San’ me dijo; muchachito ya es hora de que debutes, nos faltó un luchador y tú vas a subir al cuadrilátero, por lo que ve por sus cosas, ante ello a mí me dio miedo porque que me iba a enfrentar a uno de los rudos más despiadados del momento y yo no estaba preparado, debido a eso no regresé”, sonrió.

Agregó “al otro día me presente a entrenar y Corsario me dijo; mire muchachito a usted ya no lo quiero aquí, váyase a pintarse las uñas, porque usted sirve para eso, si quiere entrenar tiene que traerme una carta firmada por su papá, donde se compromete a que va entrenar duro y que ya no me va hacer estas cosas”, recordó.

Disciplina y amor al deporte que llevó al oriundo del municipio de Hunucmá, Yucatán, a pulir de diamante en bruto hasta convertir en un bella joya a más de 40 luchadores que recuerdan al Corsario, con cariño como, Araña Negra.

“Me siento triste, porque Corsario fue un pilar de la lucha libre de Cancún; además fue mi maestro, porque él junto con León Rojo (señor) me enseñaron este camino y siempre les estaré agradecido, porque gracias a ellos dos existe  “Araña Negra”, destacó.

Agregó “ahora él está en el cielo para hacer una lucha con León Rojo, Ala Plateada y todos los que se nos adelantaron, pero la verdad nos da tristeza, porque él siempre estuvo promocionado a luchadores, haciendo funciones para que el deporte de los costalazos nunca muriera”, recalcó.

El gladiador rudo integrante del temible trío los ‘Hijos de la Calle’ ahora en el retiro, tomó aire y sus palabras se entrecortaron  a la pregunta si el lugar que deja el gladiador será llenado algún día.

 

DEJA UN COMENTARIO

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí