Tres tiros bastaron

hace 1 semana
Sentado frente a su chante en la supermanzana 76, fue sorprendido un don a quien le bastaron tres tiros en la chola para partir al más allá.

Sentado en una silla frente a su domicilio de la supermanzana 76, sorprendió el crimen organizado a un don, luego que un par de sicarios en moto le dispararon en tres ocasiones a la cabeza.

Enrique Castro / De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- Servicio de ejecución a domicilio le brindaron par de sicarios motorizados a un don, quien murió al recibir tres tiros a quemarropa en la cabeza cuando se encontraba sentado a las puertas de su domicilio en la supermanzana 76, ayer a las 7:00 de la noche.

Un hombre conocido solo como don Arturo, de aproximadamente 50 años, se topó con la Catrina cuando se encontraba descansando tomando el fresco sentado en una silla frente a su jacal en el cruce de las calles 64 y 27, a un costado del Salón del Reino de los Testigos de Jehová, donde unos sujetos que viajaban en una motocicleta se bajaron metros atrás, caminaron hasta donde se encontraba y al tenerlo de frente, uno de ellos sacó una pistola y la accionó en tres ocasiones, lo que le ocasionó al sujeto una muerte instantánea, para luego con toda tranquilidad, según testigos, los asesinos se subieron a su moto para darse a la fuga con rumbo hacia la avenida Bonampak.

A la llegada de la Policía Municipal se acordonó el área con la finalidad de que ni una mosca pasara y pudieran chambear en paz los chicos del ‘CSI-Cancún’; paramédicos solo comprobaron que el don ya no contaba con signos vitales.

Vecinos cuchichearon al oído que don Arturo anteriormente se desempeñaba como organista de un bar y que tenía mes y medio de haber salido del reclusorio, donde purgó condena por narcomenudeo.

Los peritos en criminalística luego de tomar evidencias y datos del lugar levantaron tres casquillos percutidos sobre el pavimento que se llevaron para su análisis, así como el cuerpo del hombre para su traslado a las instalaciones del Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley.

Tranquiza entre ‘turistos’ hizo que terminaran en el calabozo, luego de andar de rijosos, tras despertar a los vecinos de la colonia Ejido.
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