Cuarto ‘poli’ ejecutado del año

hace 22 horas
Ejecutado

Ayer el ejecutómetro subió su cifra a 86, tras el asesinato con tres disparos del oficial de Tránsito Valentín Fernández Castillo en la supermanzana 97, frente a la bodega de Ingeniería Vial de la corporación, convirtiéndose en el cuarto agente municipal en ser ultimado en 2017.

Luis Hernández/De Peso

CANCÚN, Q. Roo.- De tres disparos de arma de fuego por la espalda fue ejecutado un elemento de la Dirección de Tránsito, quien minutos antes acababa de terminar su guardia; los hechos ocurrieron en la supermanzana 97, frente a la bodega de Ingeniería Vial de la Dirección de Tránsito.

Ayer a las 6:35 de la tarde, vecinos de la manzana 54 reportaron a las ‘chiquimamis’ del 911 que en la calle 123 con Opichén sujetos a bordo de una troca, al parecer roja, sin dar más detalles, habían accionado armas de fuego contra el conductor de un Volkswagen Jetta negro, placas UUY-58-65.

En ‘tinga’ loca, ‘policletos’ municipales, ministeriales y ‘tranchos’ las movieron hacia esa dirección, entre las avenidas Chichén Itzá y Andrés Quintana Roo, donde confirmaron los hechos, pero además mencionaron que era un elemento activo de la Dirección de Tránsito.

A la llegada de los ‘cruzrojitos’ ya nada pudieron hacer, pues el agente -quien respondía al nombre de Valentín Fernández Castillo- ya estaba en brazos de la Catrina caminando hacia la luz.

Todo quedó en manos de la Policía Ministerial y peritos forenses, quienes se encargaron de marcar indicios y retirar el cuerpo para la necropsia de ley.

Mientras se llevaba a cabo la diligencia, ‘cuicos’ de todos los sabores y colores, así como peritos, se llevaron el susto de sus vidas cuando un chamaco a bordo de un Ford Fiesta negro y polarizado se metió valiéndole tres kilos de pepita el acordonamiento.

Lo anterior provocó que todo mundo sacara su arma de cargo y empezaran a cortar cartucho, mientras que curiosos ya estaban pecho tierra en espera de las ráfagas de fuego, pero lo que pasó fue que al muchacho ya se le hacía tarde para ir a la chamba y por eso se metió hasta la cocina del acordonamiento, pues su cantón estaba frente a donde quedó el carro del ‘trancho’.

Debido a lo sucedido, los ‘polis’ municipales lo arrestaron y llevaron ante las autoridades correspondientes, mientras que su nave acabó en los patios de la corporación.