Hizo ‘Moo-cho despapaye’

hace 1 semana
Jesús Martínez Márquez ocasionó un despapaye cuando le dio un llegue al ‘batsurito’ de Carlos Samuel Moo.

Jesús Martínez Márquez ocasionó un accidente mientras conducía su Nissan Sentra sobre la avenida Bugambilias, donde le dio un llegue al ‘batsurito’ de Carlos Samuel Moo, quien salió proyectado contra el taxi de José Marcelino Rodríguez.

Jorge Uc / De Peso

CHETUMAL, Q. Roo.- Una mujer de la tercera edad con golpes leves y daños considerables fue el saldo que dejó un aparatoso percance ocurrido en la colonia Polígono II, donde el conductor de un auto particular colisionó contra una ‘alcancía’ móvil, a la que proyectó contra otro ‘marranito’ de hacer ‘varo’ que transitaba a un costado.

A la 1:20 de la tarde de ayer, Carlos Samuel Moo Martín, conducía con preferencia por el carril izquierdo de la avenida Bugambilias su taxi Nissan Tsuru, matrícula 77-16-TRY, número económico 1670.

Sobre la misma vía, pero en el carril derecho, transitaba la alcancía rodante Nissan Tsuru, engomado 70-84-TRZ, número 1502, guiado por el ‘ruleterco’ José Marcelino Rodríguez Villa.

Mientras que Jesús Martínez Márquez manejaba de manera temeraria su Nissan Sentra negro, con latitas URE-819-C, sobre la avenida Sicilia, llevando como acompañante a una mujer de la tercera edad.

Y como este último no respetó su alto total en el cruce con Bugambilias, impactó contra la salpicadera delantera izquierda de la alcancía de Carlos Samuel, quien tras el ‘mameyazo’ se proyectó contra el auto de alquiler número 1502, al que dañó ambas portezuelas del costado izquierdo.

Paramédicos de la Unidad de Respuesta a Emergencias Médicas (UREM) acudieron para darle una sobada a la doñita que viajaba en el Sentra, la cual afortunadamente no requirió trasladado al nosocomio, ya que solo se llevó un gran susto.

Peritos de Tránsito se hicieron cargo de realizar el deslinde de responsabilidades, informando a Jesús Martínez que le tocaba responder por los daños, por lo que el susodicho no tuvo más remedio que llamar a su aseguradora para que se hiciera cargo de la reparación de los desperfectos causados, aunque los ‘tranchos’ le dieron su boleta de infracción correspondiente por conducir de manera temeraria.